Y ahora, que le regalo a Yaneth

miércoles, 26 de noviembre de 2014
Cuando tienes hijos y una esposa, la prioridad siempre serán ellos, buscas satisfacer sus vidas. Ya sea con afecto, regalos, ropa, salidas al cine, paseos, viajes, etc. Tu vida se confunde entre ser feliz haciéndolos felices. De ésta manera, cuando alguno cumple años, piensas en las cosas que pudieran hacerlos felices. Y si llega Navidad… Uy!!! La cosa se complica aún más. Pero cuando tienes viviendo en tu casa a un tercero, al sobrino, nieto, o ahijado, al que obviamente quieres mucho, pero no es tu hijo, la cosa se pone difícil, y no por ser injustos en cuanto a la magnificidad del regalo, sino por cuidar los celos de los demás, lo que incluye a tus propios hijos y a tu esposa.

Ellos comparan precios, tamaños, virtudes, y un gran etcétera!!!, que lo complica todo. Hace poco fue el cumpleaños de Isabella, ella es una buena estudiante, apenas tiene 6 años pero demuestra su gran facilidad por aprender e interesarse por las labores escolares, además es “muy” cariñosa y trata de ayudar en todo cuanto se le pide y hasta en aquello que no pides, es súper coqueta, así que le encantan la ropa y las carteras como a su mamá. La decisión sobre, qué regalarle; fue difícil. Tenía dudas sobre si comprarle una Bicicleta, un escritorio rosado ó un televisor para su cuarto, sé que cualquiera la hubiese hecho feliz pero quería lo mejor. 

Mis paseos por las tiendas y centros comerciales fue interminable durante casi dos semanas antes de su cumple, en que averiguábamos precios, y dábamos vueltas para hacernos una idea de qué regalar. Finalmente compramos como a las nueve de la noche del día anterior a la mañana de su cumpleaños, una especie de televisor portátil con DVD, juegos, radio, MP3 y USB, que sirviera como TV para su cuarto, y pudiera llevarlo a cualquier parte. Debo decir, que le encantó… lo que motivó los celos de Samuel, y sus ganas por ser él, quien estrenara dicho artefacto. Finalmente lo superó, y aunque aún pelean, debes en cuando. Ahí los vez, viendo películas a medias.


Ahora, a solo unos días, mi ahijada "Yaneth", quien vive con nosotros, cumplirá dieciocho años de edad, una edad importante, considerando que no celebró sus quince años, como la mayoría de niñas que conozco. Los dieciocho años, en su caso, se han convertido en el símbolo de su mayoría de edad, y como en muchos casos, la esperanza de "libertad juvenil", pero a pesar de su mayoría de edad, estoy seguro, que espera ansiosa el movimiento que hagamos su madrina y yó. ¿Qué le regalo a Yaneth?; No puedo regalarle otro monitor similar al de Isabella, ella tiene 6 años y Yaneth 18, las cosas se ven diferentes en edades diferentes, No puedo comprarle un TV para su habitación, porque es algo caro. No quiero regalarle ropa, porque los trapos, se malogran; quiero darle algo importante a la altura de sus dieciocho años, pero no se qué.

O may gato!

viernes, 11 de julio de 2014
Acabo de recibir un e mail de un buen amigo desde California – Estados Unidos o aún desde Perú, no estoy muy seguro, en ella me envía fotografías de nuestra experiencia compartida en la selva peruana (Iquitos), específicamente en el “Wimba Lodge”; con quien estuve junto a mi familia y la suya.

Fueron días, que estoy seguro, serán inolvidables; tanto para mi esposa e hijos, como para mí. Y; seguramente también para Samuel (Papá), Brenda (esposa) y Marco (hijo), que desde California se dieron un tiempo en sus vacaciones para disfrutar de nuestro país.


En la selva, hemos visto y sentido cosas nuevas e interesantes a cada paso, desde las mariposas blancas que salieron a recibirnos como cachorros al llegar al primer tramo de rio, que me hicieron sentir por un momento que me encontraba en el mundo de Narnia y no en la selva peruana de Iquitos, pues revoloteaban y me envolvían con cariño, y realmente me lo hacían sentir; hasta la tarántula antena que vimos por la noche, en un recorrido nocturno dentro de la selva. Hemos probado carne de animales que no conozco, y frutos deliciosos que solo puedes probar en la selva. Vimos paisajes que eran fotografías naturales, que armonizaban nuestros sentidos, como para darle un marco único a  cada sensación. Y a cada sensación, la acompañaba la expresión de sorpresa inconsciente mía y de mi hijo: - Oh mi gato!!!! – Como quien se burla de la expresión: Oh my God!!!, que usan los gringos generalmente en las películas americanas, para sorprenderse, Oh mi Dios!!!!!. Para nosotros, mi hijo y yo, es como decir la tan peruana expresión: Asu Mare!!!! Popularizada en los últimos años por Cachin. Lo gracioso es que esa expresión inocente, había sido notada por Samuel y su familia, y cuando recibo su e mail, el asunto decía: “O may gato!”, no hice más que reírme a carcajadas, pues acabo de darme cuenta que una expresión socarrona, había sido percatada por Samuel y su familia, y jamás me dijo nada ni se ofendió, y jamás quisimos ofenderlos tampoco, por lo que quedará como una anécdota más de éste maravilloso viaje, que tuve el lujo de compartir con esa familia; y, con otras personas, como “Melinda”, una risueña joven también de California, con quien me encontré en el Aeropuerto de Iquitos antes de venir a Lima, ó de Doña “Grimanesa, su nieta Milagros y su hijita (bisnieta)”, que venían desde Mollendo – Arequipa, con quien nos encontramos en la playa de Quistococha y en el Aeropuerto de Lima. El viaje no hubiera sido igual, sino estaban todos, pues cada uno aportó el ingrediente perfecto para la anécdota perfecta. Ahora no me queda más que alegrarme y darle gracias a Dios por tan Bonita experiencia. O may gato!... jajajajajajajaja!!!

Aquí les dejo algunas fotografías que tomé durante el tour en el interior de la selva:
 ARAÑA ANTENA
 TARANTULA
 ACCESO A WIMBA LODGE


MY FAMILY

 TITANIC DE LA SELVA
MELINDA DE CALIFORNIA

EL LENGUAJE SECRETO DETRÁS DE UNA “AMISTAD” PERFECTA

martes, 8 de abril de 2014
Por Edwar Tenorio Triveño

Me estaba quedando dormido, mis ojos no daban más,… se cerraban, me sentía desmayar, pero no quería perderme una palabra del discurso “El lenguaje secreto detrás de una fotografía perfecta”. Compré dos Red Bull para mantenerme despierto, el taller continuaba mientras bebía a sorbos la bebida fría; y, Carlos Canlé, descifraba parte del secreto, mencionando los iconos más reconocidos a nivel nacional e internacional. Y nos enseñaba a leer una fotografía y descubrir su lenguaje.

Me encontraba en la primera fila del Auditorio, vestía casual; unos jeans rotos y una camiseta verde con un estampado de corbata michi bastante llamativo. Estaba entusiasmado; había viajado seis horas durante la madrugada para llegar desde la ciudad de Tacna hasta Arequipa, solo para asistir al taller de fotografía que dictaba el fotógrafo Carlos Canlé en coordinación con el Instituto Thomas Jefferson y el Instituto Cultural Peruano Norteamericano.

Horas antes me encontraba en el terminal terrestre de Arequipa, eran las cinco y treinta de la madrugada, el sol asomaba sus primeros bríos, el imponente Misti se asomaba son la cabeza despejada, sin la nevada peculiar que casi siempre le acompaña. Escudriñaba mi celular para hacer hora hasta que amanezca, no quería molestar a nadie. Aunque ya había quedado con mi amigo arequipeño Sergio Valcárcel, también fotógrafo profesional, para ir a su casa. Coordine mi llegada por el Messenger del facebook bastaron un par de bromas y el reenvío de su dirección para invitarme a su casa. Compré pan, y antes de tomar el taxi, comí un sándwich con palta y una bebida preparada con quinua y manzana, que siempre tomo al llegar a la ciudad de Arequipa, cual pasaje cabalístico antes de hacer mi primer movimiento en la ciudad.

Sergio Valcárcel, no tiene nada que ver con Gisella Valcarcel, al menos eso creo. Lo conocí hace unos años atrás mientras veía sus fotos por facebook, parecía una buena persona en internet, pero claro, casi todos parecen buenas personas por internet, salvo algunos troll, quienes se dedican solo a molestar.

La comunidad virtual es una sociedad distinta, aquí es más fácil hablar con gente que no conoces, solo basta mandarles una invitación, ó aceptar alguna, para estar en contacto; basta comentar una foto ó hacer una broma, para llegar a compatibilizar con la gente. Muchos de ellos, y lo dicen los psicólogos, colocan su mejor imagen en facebook, lo cual no es necesariamente cierto, muchas personas han empezado a vivir su vida a través de facebook, o de las redes sociales, y están permanentemente conectados. Yo me considero uno de estos personajes, que andan conectados todo el tiempo. Y, Sergio Valcárcel es otro.

No recuerdo si fué en Arequipa o en Tacna, la primera vez que lo vi en persona, así que no puedo describir la primera vez que lo vi; solo puedo describirlo como un gordito simpaticón, aunque reniega con regularidad, casi no se le nota; es una persona fiel a la amistad y respetuoso de la misma, algo egocéntrico tal vez, pero buenísima persona. Sergio se mantiene conectado a las redes sociales casi todo el tiempo, salvo cuando duerme, que es cuando, - según él -, pone el Smartphone en modo avión. Viste blue jeans, y camisa a cuadros, he llegado a pensar que todas sus camisas son a cuadros, y no usa chompa o casaca sino un chaleco de polar que usa por las noches, por si hace algo de frio. Casi nunca siente frio; tal vez solo cuando viaja a Cusco, que es la ciudad donde preferiría vivir al resto de sus días antes de morir. Tiene muchos “amigos”. Los que lo quieren, los que lo estiman y los que se aprovechan de él; es que él… es “bien bueno”.

Hasta hace poco vivía solo, aunque tiene una hija a la que adora, no puede verla muy seguido por circunstancias de la vida que solo le competen a él; yo creo que es un buen padre y que solo es víctima de las circunstancias. Hoy lo acompaña “Waykicha”, que es el nombre de un perro mediano de raza “pug” de menos de un año, que ahora lo acompaña. Waykicha, es igual a él, no puede estar quieto, es muy dulce y juguetón, y es caro… muy caro.

Tomé un taxi dirigiéndome a su casa, me recibió en crocks, shorts y pijama, el pobre no había dormido bien, se notaba bastante despierto temprano en la mañana, a pesar que había tenido sesión fotográfica como hasta las once de la noche del día anterior. Dejé mi mochila y conversamos, sobre lo de siempre, lo que más nos une… “La fotografía”. Eso incluye hablar de cosas como: cámaras, lentes, trípodes, iluminación, tipos de iluminación, anécdotas, sesiones, charlas, seminarios, cursos, exposiciones, cuadros, libros, facebook, amores, rencores, modelos, asistentes, bodas, books, precios, y un gran y enorme etcétera, que acompaña a toda la larga lista de cosas de las que podemos hablar, y que no había reparado en apreciar. Waykicha, me recibió igual que como me recibió él, con una sonrisa en el rostro, un movimiento de cola y una larga serie de cariños, y saltitos de quien recibe a un buen amigo. Sé que no soy su mejor amigo, pero también creo que me considera un amigo, y eso basta para mí.

Pasamos la mañana editando fotografías, lo que me sirvió muchísimo, pues me enseñó su manera de trabajar una foto, que puede distar algo con la mía o no, finalmente son maneras de trabajar. Me enseñó a manejar, a su manera, el denominado “Dodge and Burn” para procesar mis fotografías. 

Como había quedado con Carlos Canlé, para usarlos en el taller, desarmamos todo su estudio; que es un montón de equipo de iluminación, lo embalamos y fuimos a almorzar..., comida nada tradicional…, lamentablemente; pero igual, muy rico.

Al volver llevamos los trípodes, cabezas de iluminación, softboxs, octógonos, etc., al auditorio del Instituto Cultural Peruano Norteamericano, como a las tres y treinta de la tarde, apenas habíamos tenido tiempo para bañarnos, alistar el equipo y almorzar, así que no había podido descansar del viaje o dormir un poco. Luego de armar de nuevo el equipo de iluminación, dentro del auditorio, me senté en primera fila para escuchar atentamente al fotógrafo Carlos Canlé, quien empezó su disertación nombrándome, y haciéndome acordar una anécdota sobre el mapa del tesoro que encontramos en una botella de pisco hace algunos años, cuando dictó un taller sobre semiótica en Tacna, anécdota que escribí en una crónica sobre él.

Cada crónica que escribo, son como hijos que nacen de mi mente y mis recuerdos, que se escapan de mis dedos y reposan sobre el teclado; como semillas de flor que luego germinan; como tallos cortados que se hacen nuevas plantas. Mis crónicas son a veces, como homenajes personales frente a algún acto que me sorprende, me gusta ó me disgusta. El mapa del tesoro en el caso de Carlos Canlé; la sencillez y las exorbitantes sumas de dinero que puedes cobrar por fotografiar una Boda y su estilo, en el caso de Luis Chiang Chang;  La forma de manejar la cámara y la luz, en el caso de Orlando Sender; el gran manejo de la luz y sus premios en el caso de Morfi Jimenez;… Y pensé… debo escribir una crónica sobre Sergio Valcárcel, pues además de ser un gran fotógrafo, y de sorprenderme su humildad, como la de casi todos mis amigos fotógrafos, me sorprende su don de gente, su bondad y su desprendimiento.

Sergio no ganaba dinero al recibirme en su casa, solo una gran amistad, no ganó dinero por prestar sus equipos para el taller, lo hizo porque es amigo de Carlos Canlé, y por la amistad que tiene con el director del Instituto Thomas Jefferson del cual además es docente. Los traslados de semejante armatoste los cubrió él. Yo lo ayudé, porque es mi amigo.

Ayer, luego de salir de aquel auditorio, luego de cenar y comprar mi pasaje de regreso a Tacna; una vez sentado en el bus y cansado por las actividades del día, partí con la certeza de haber aprendido no solo el lenguaje secreto detrás de la fotografía perfecta; sino también, el secreto detrás de una amistad perfecta.

("Borracho en un bar": foto tomada en el taller, como parte del ejercicio, de como engañar a la mente.) 

Y, ese es simple, y vale para las grandes amistades como para los grandes y sólidos matrimonios. “Preocúpate por la otra persona y deja que la otra persona se preocupe por ti”; Sergio Valcárcel no durmió con tal de esperarme, me brindó su casa, la que siento casi como si fuera mía, me dio su amistad y su tiempo, esto último ya es bastante. Brindó todo el equipo de su estudio, porque su amigo Carlos Canlé lo necesitaba para su charla. Nunca dejaste de dar y de preocuparte por tus amigos. Una lección, digna de admiración. Es por ello, que si tengo que elegir cuál de los dos secretos resulta el más valioso; habría que valorar la utilidad de cada uno de ellos. Así, mientras uno; te va a servir para ser un mejor profesional de la fotografía, el otro; te va a servir en todos los demás aspectos de tu vida. Así que, me alegro de haber disfrutado de ambos secretos, pero me quedo con el lenguaje secreto detrás de una amistad perfecta.

CORAZÓN SERRANO, AMOR SERRANO (Una burbuja distinta)

martes, 18 de marzo de 2014

Por Edwar Tenorio Triveño

La chica caminaba tambaleándose cogida de la mano del galán, que tambaleaba también, pero que la dirigía, la ayudaba, la jalaba para que avance. Ella con una botella de Cerveza en la mano izquierda y él con dos en la mano derecha, zigzagueaban entre la multitud desde la caseta en que compraron las cervezas, o desde el jardín derecho de la cancha de futbol, que en ese momento servía de baño público. Hasta que llegaron a una vereda de cemento que separaba el sector de la cancha de futbol con las de básquetbol, donde estaba la multitud disfrutando del concierto. El avanzó primero, saltando los 30 centímetros de altura de aquella vereda, ella con menos naturalidad avanzó lento, por lo que, él; la jala fuerte para ayudarla a avanzar; ella vuela por los aires cayendo sobre su rostro al otro lado de la vereda,… Los dos caen, sobre el piso de tierra, se ensucian, les duele, pero se ponen de pie con una sonrisa en el rostro… las tres botellas que llevaban no sufrieron ni un rasguño. Y; se pierden entre la multitud que corea al unísono… “tomo para olvidar… tomo para olvidar… tomo para olvidar ése querer que me hizo tanto mal”. Estoy en el concierto de “Corazón Serrano”, donde todo parece diferente.

Son casi las diez y media de la noche, el concierto de “Corazón Serrano” estaba pactado para las ocho de la noche. No estaba seguro de ir, pero me daba mucha curiosidad ver con mis propios ojos, el por qué ésta agrupación tiene tanto éxito. No conocía todas sus canciones, ni soy fanático de la agrupación norteña, pero no puedo negar que algunas de sus canciones se te pegan como el pulpo a una roca, y no se desprende a pesar de las olas. Aun merodeo por fuera, en los alrededores del Complejo Deportivo “Para Grande”, sentado frente al timón de mi Chery 2008, acompañado de mi esposa y un gran amigo y compadre; vamos dando vueltas entre la gente aglomerada en los alrededores.

El costo de la entrada es de veinticinco nuevos soles, pero los revendedores, que se acercan a las ventanas del vehículo, tratan de convencerte de pagar veintisiete y te evites las colas. Lo dudamos, más por el temor de ser estafados, - aunque odio hacer cola,  prefiero hacerla a quedarme con la desilusión de haber sido timado por un desconocido. - Casi no puedo avanzar con el auto, hay mucha gente y muchos taxis que van de ida y vuelta sobre la pista de ésta calle cerrada, ya estoy empezando a arrepentirme de haber ido, y todavía no entré. Al costado de la pista, innumerables mesitas de vendedores ambulantes ofreciendo vino de dudosa procedencia, cervezas heladas, anticuchos, polladas, arroz chaufa, etc… algunos habían armado pequeñas ramaditas y colocado parlantes grandes y música, como preparando una fiestita afuera de otra más grande.

Más allá, a unas cuadras en medio de otra pista encontramos un tabladillo armado, música vernacular y dos chicas con diminutas prendas de color rojo bailando sobre el escenario, un grupo minoritario de gente enfrente, bailando alrededor de un muro rojizo hecho de cajas de cerveza, varios autos, en su mayoría taxistas, como si se tratase de un autocine de esos antiguos, era la noche del 22 de febrero, y en todas partes estaban celebrando los Carnavales… mucha gente bebiendo y bailando para mi gusto, así que decidí guardar el carro en mi casa y regresar; aunque aun no muy seguro de entrar al concierto de “Corazón Serrano”.

Al llegar, se escuchaba un grupo tocando sobre el escenario, desde afuera no podíamos ver nada, y la música no se me hacía muy conocida, pero ya pasaban las once de la noche, media hora antes habíamos visto llegar un bus con el nombre de “Corazón Serrano” grabado a los costados, por lo que pensamos que si no eran ellos, estarían a punto de salir al escenario, y apuramos el paso hacia la cola que no era muy grande, ya no habían revendedores, compramos las entradas, sin recargos, en menos de 5 minutos, y la cola seguía hasta la puerta del local; nuevamente dudamos en ingresar, pues pensamos que podíamos vivir más la experiencia si antes, nos embriagábamos un poco en las ramaditas de enfrente tomado unas Cristal o unas Cusqueñas bien heladas que nos ofrecían muy amables. Pregunté si dentro vendían cervezas y me contestan que sí, que dentro también vendían, nos miramos las caras y decidimos entrar.

Miramos a nuestro alrededor, y había de todo, hombres, mujeres, niños, ancianos, gente de todas las edades, hasta bebés en sus cochecitos durmiendo con el ruido ensordecedor de la agrupación que asomaba en el escenario, mientras sus papás tomaban cerveza. Efectivamente vendían cervezas, pero de una sola marca: “Brahma”; no había para elegir como afuera; la caja de cerveza costaba dentro del concierto, ciento veinte nuevos soles, es decir, diez soles por botella. Mientras afuera la Cusqueña, Cristal o Pilsen la encontrabas a cinco soles heladita. No sé mucho de cervezas, pero, puedo asegurar que nunca escuche buenos comentarios sobre la cerveza Brahma de los usuarios entendidos en la materia, sobre todo porque normalmente es una cerveza cuyo costo es menor a cualquiera de las marcas que vendían fuera del complejo. Ese día la Brahma era cara, la más cara.

Otra cosa que me llamó la atención sobre mis anteriores experiencias en conciertos es que si vas a ver a “Vilma Palma e Vampiros”, o a “la Faraona de la Salsa – Olga Tañón”, o que se yo, en el “Parque Perú”, la cerveza te la venden en unos vasos de plástico descartable, que si alguien pasado de copas lo tira, no te produce cortes, y apenas sentirás un leve e indefenso dolor, pero… ¿qué pasa si te cae una botella de vidrio en la cabeza?!!!, Algo molestos por las circunstancias, decidimos comprar “dos” cervecitas, al costado de nosotros, alguien que no conocemos y que tal vez, jamás conoceremos, compraba dos cajas de un solo porrazo, Juaz!!! Doscientos cuarenta nuevos soles directo a tu vejiga!!!. Lo seguí con la mirada, sorprendido. Mientras se alejaba para juntarse no muy lejos con un grupo de cinco o seis personas más y dos señoras o señoritas usaban las cajas que acababan de llegar para poder ver sobre las cabezas de la gente hacia el escenario, o simplemente la usaban de asiento improvisado para descansar pues todo el concierto se veía de pie.

El concierto, se veía diferente desde mi perspectiva; no conocía a la gente. Estaba acostumbrado a encontrarme con personas conocidas en los conciertos, a saludarlos, darles un abrazo y continuar con lo mío; a pequeñas charlas mientras esperaba en la cola del baño ó a hacer un grupo más grande cuando nos encontrábamos varios, pero aquí no conocía a nadie, buscaba con la mirada, y pude reconocer a una chica que era vendedora en el mercadillo Bolognesi, a quien no conozco; y más allá a unos compañeros de mi hermana, de la facultad de odontología, que como un lunar similar al de tres personas que hacíamos nosotros, se encontraban en dicho local, aquel día, a quienes solo conocía “de vista”.

Nos ubicamos delante de un grupo de cinco policías que brindaban seguridad en el evento, para sentirnos más seguros, pero nuestra seguridad no duró mucho, los policías se alejaron para hacer sus rondas y nos dejaron solos de nuevo.

Según Wikipedia; Corazón Serrano es un grupo de cumbia peruana originaria de Piura, formado en el año 1993; Inicialmente se llamaba "Los hermanos Neyra". Esta familia proviene del centro poblado de Cachiaco, distrito de Pacaipampa, provincia de Ayabaca y departamento de Piura. Y en la página web del diario la República, se lee un reportaje que nos cuenta que en el 2008, las radios les cerraban la puerta. Lorenzo Guerrero, uno de los dueños de esta orquesta, recuerda que la respuesta más amable que recibió fue el de un gerente de una radio ubicada en San Isidro, quien le recomendó cambiar de nombre porque con el que tenían no “pegarían” nunca. Hoy la agrupación tiene 4 voces que pertenecen a: Estrella Torres, Thamara Gómez, Irma Guerrero y Lesly Águila. Y han logrado un éxito que recién empiezo a entender.

El presentador oficial, dijo en voz alta, - ¿quieren una foto del grupo?, hagan una cola al costado del escenario y entre canciones se la tomamos.- Y, efectivamente, la gente hizo una cola, mucho más grande que la que yo hice para comprar la entrada y se pasaron gran parte del concierto a un costado del escenario para lograr una foto con la agrupación, como siempre acompañados de las cervecitas de rigor.

Frente al escenario, una chica que antes había caído sobre su rostro, la veo subida sobre los hombros de su pareja, que está bastante borracho y casi cayéndose, tambaleándose sobre la gente, un tercero la coge de la cintura como para que no se caiga, mientras ella bambolea sobre el aire, y levanta los brazos haciendo puño con la derecha y con la otra tomando una botella de cerveza que agita mientras sorbe el licor del pico de la botella; para más tarde empapar sobre su novio casi la mitad del contenido, mojándolo pese a que hace frío y ya pasa de la media noche. No puedo dejar de mirarla, me llama más la atención que el mismo concierto, estoy esperando el momento del desenlace, mis nervios se crispan, ¿en qué momento cae de nuevo sobre su cara? Y pienso en voz alta, - como no traje mi cámara!!! – pero luego me arrepiento, pues tengo miedo que me roben. Y veo con admiración a un fotógrafo que con una réflex, viene tomando fotos por cinco soles e imprimiéndolas directamente en una impresora portátil, que definitivamente me quiero comprar; y que camina solo; sin temor a ser asaltado, y pienso que yo no podría hacer ese trabajo. Pero aprovecho, pregunto el costo y le pido que nos tome una foto como rindiéndole un homenaje.  Me entrega la imagen plasmada en papel dentro de una bolsita plástica. Al ver la foto, noto que salimos los tres, y el fondo totalmente negro, no sale corazón serrano, ni la gente, ni las cervezas, ni la mujer a punto de caer de encima de los hombros de su …. ¿macho?, pienso que yo pude haber tomado mejor esa foto, pero me resigno, pues caigo en la cuenta que no puedo hacer nada mejor que eso, en ese momento.

A mi costado una señora, en avanzado estado de ebriedad y botella en mano, canta, llora, disfruta y sufre cada letra de las canciones: “…Porque eres un estúpido, Cupido, presumido un torpe que no tienes agallas, que dices mentiras baratas que no sabes cómo es que se trata a una mujer como yoooooó,  lleno de patrañas, una araña, laucha, cucaracha, vicho sanguijuela, no fuiste a la escuela, escoria tricosefalo, una araña, no sabes cómo se trata a una mami como yoooooó”… Y sin tapujos, le canta a cada borracho que pasa por su costado, mientras lo empuja y le baila y luego lo insulta cantándole la canción a la cara.

Y luego a todo pulmón me canta; “A mi me llaman la borrachita, porque vivo tomándoooo; a mi me llaman la borrachita, porque vivo tomándooo; pero nadie sabe que vivo tomando por ese querer que me ha dejado; pero nadie sabe que vivo tomando por ese querer que me ha dejadooooo.Y grita - TOMO PARA OLVIDAR, TOMO PARA OLVIDAR; TOMO PARA OLVIDAR A ESE QUERER QUE ME HIZO TANTO MAL!!!!.Y pienso que efectivamente ella toma para olvidar, y entonces comprendo porque es el éxito de Corazón Serrano, la letra de sus canciones habla de ellos, de nosotros, de cada uno individualmente, del pueblo, de sus problemas, de sus amores, te canta a ti, le canta  a tu vida, a tu corazón, te da la forma de hacer una catarsis y gritarle en su cara a ese querer que te hizo tanto mal, y decirle que es un estúpido, presumido, araña, laucha y cucaracha, como cuando Paquita la del barrio nos canta Rata de dos pataaaas; te estoy hablando a tiiii”, y uno se ríe, sin darse cuenta que efectivamente te está hablando a ti y tu todavía la aplaudes.

Míro alrededor y caigo en la cuenta que me estoy moviendo al compas de la música y que poco a poco estoy cantando levemente y por un segundo formo parte de la multitud, por un instante todos somos uno y todos cantamos  “(…) una mentira mato mi alegría, con dos mentiras se fue mi ilusión, con tres mentiras se ahogo la esperanza, cuatro mentiras mataron mi amoooor.” Y me rio, me rio a carcajadas.

Luego me voy al baño, aunque eso es solo un decir, pues solo atino a acercarme al costado de la cancha de futbol como todos, donde la gente pasa como si nada; donde a nadie le extraña que estés miccionando al aire libre, a mi lado aunque no muy cerca hay varios hombres  haciendo lo mismo, pero me quedo más sorprendido, cuando una pareja que pasaba por ahí, juntos de la mano, se detienen y sin soltarla de la mano; él, orina en el césped, y ella lo espera viéndolo;… a su costado, pegaditos, sin tapujos, sin falsos moralismos, sin vergüenzas!!!!! Y sorprendido río para mis adentros, rio fuerte, y corro a contárselo a mis acompañantes, y todos reímos, y nos divertimos, y nos asustamos, pero seguimos ahí, viviendo una experiencia nueva, que disfrutamos de algún modo, pues no me arrepiento de haberla vivído. Y nuevamente me siento un viajante mochilero. Luego acompaño a mi esposa al baño de mujeres, obviamente me quedo afuera, y mientras espero, veo que hay varias chicas y señoras, miccionando fuera del baño; en la cancha; detrás del arco, agazapadas y dizque tapadas por sus amigas con una chompa que nunca tapa nada, mientras desde arriba un grupo de jóvenes les toman fotos con el celular y las comparten en redes sociales. Y como olvidar al chico que vimos “aparentemente” pelando con su enamorada en las afueras del baño, en el que la chica mareada por el licor le suelta la mano, y le grita – déjame!!!, yo me voy con mi enamorado!!! – y el se queda estupefacto, destrozado, parado, solo frente a nuestra presencia y me da pena, y sufro por él, al ver alejarse a su chica con otro hombre; sin contar que al minuto sale otra chica del baño, lo coge de la mano, le da un beso y parten juntos, como si nada hubiera pasado. El mundo está de cabeza, el mundo da vueltas muy rápido, párenlo que me quiero bajar!... o mejor no, mejor me quedo, quiero vivir más, las vueltas que te da la vida!!!

Finalmente, me doy cuenta que han pasado más de dos horas desde que empezaron a cantar, y pienso que no falta mucho para el fin del concierto. Ya las había visto en persona, ya las había visto de cerca; no pude tomarme una foto con ellas para graficar la experiencia, pues no pienso hacer cola; pero las vi moverse, las vi cantar, las escuche insultarme, amarme y agredirme de nuevo, sin molestarme y más bien disfrutándolo masoquistamente, y pienso que ya es suficiente, y propongo retirarnos antes de que las botellas repartidas en abundantes cajas y consumidas en grandes cantidades por gente de “supuestos” bajos recursos económicos, empiecen a volar.

Nos retiramos dignamente, en mis cuatro sentidos bien puestos, el último, debo haberlo dejado olvidado en mi casa antes de salir, al cruzar el umbral de la puerta. Salimos del concierto, pero entramos a otro mundo, ese en el que se disfruta del concierto sobre los techos de las casas, bien sentados, con mesa y sillas, e incluso, haciendo una parrilla, sin tener que pagar los veinticinco soles de la entrada ni el costo de diez nuevos soles por botella de cerveza Brahma. Y; de esos que no les interesa ver a Corazón Serrano, solo disfrutar el momento, escuchando su música. Y, se quedan el concierto entero afuera, y juntos están bailando, cantando y “chupando”, literalmente la cerveza a mitad de precio y bien helada. Y nos provoca algo de envidia, y pienso que aún no es suficiente;… que no nos afectará quedarnos unos minutos más disfrutando unas cervecitas de mejor marca y sabor a menor precio, y pedimos una nomás, y la disfrutamos helada, y empezamos a conversar sobre los entretelones del concierto, nos sorprendemos de las cosas que vimos, y de las que aún vemos, pues a menos de cuatro metros hay dos hombres bailando y besándose con la música de “Corazón Serrano” que sigue cantando allá adentro sobre el escenario, sin saber lo que pasa afuera. Pronto nos damos cuenta que en ese lugarcito, solo habían hombres (gays) bailando y siendo cariñosos entre ellos, divirtiéndose a su manera, sin molestar a nadie;  y cantando  “Quiero quitarme este amor de la cabeeeza; este tonto corazón no me lo dejaaa; me tiene tan encarcelada y aún siento como si me hablara y no lo puedo olvidar…. y no lo puedo olvidaaaar!!!! DIGANLE, que sigo enamorada; CUÉNTENLE, que me hace tanta falta;…(lalala…)”.

Nosotros; estamos en el local del costado por así decirlo, pero en verdad todos estamos en la calle y sobre la pista, donde se han improvisado locales ambulantes con pista de baile y todo, en mi local, hay un señor durmiendo, dos señoras que apenas pueden pararse, un señor más que las cuida y les pasa la cerveza, y un coche de bebe, con bebe adentro durmiendo inocente. A ratos bailan, el que dormía se despierta toma un trago baila una canción y vuelve a dormirse. Hasta que toman un taxi, y se van metiendo en la cajuela del taxi el coche, con bebe adentro o no, ya no me di cuenta. La mamá se acaba de subir, tuvo que correr para que el taxi no la deje.

Un borracho se me acerca y dice en tono burlón: “Hola, soy Cañari, y ¿quién eres tú pues?!!!”… - Yo no soy nadie respondo; y el dice: - salud pues entonces -, comprendo que no nos va a dejar en paz a menos que le invitemos un trago, y accedo; se lo sirvo, y el borracho grosero, dice, - ahora me lo llevo -, y se aleja con el vaso, a lo que nuestro proveedor, se lo quita muy rápidamente y nos cambia de vaso, pero al menos el borracho se fue.

Terminó el concierto, y aún estamos ahí. La multitud empieza a salir; muchos siguen su camino, y otros se acercan a estos lugares, a seguir brindando ó a comer algo, de lo que cada vez hay menos. Un amago de pelea ocurre frente a nosotros, dos jóvenes totalmente ebrios, chocan sus hombros de casualidad, y empieza la bronca, se dan un par de golpes antes de que intervengan los amigos de cada quien, y los arrastren a esquinas opuestas para evitar la pelea, lo consiguen y todo sigue en calma, solo un par de golpes y uno que otro insulto u amenaza, como un “chocatela para la salida” de mi infancia. Que no pasó a mayores.

Cual pasarella en la alfombra roja, empiezan a salir todos. Y; con uno de los tres sentidos que aún me quedan, empiezo a criticar la moda. En la mujeres la tendencia es variada; tenemos las muchachas que fueron con traje de noche y pedrería brillante, y con tacos de salón, como quien va al Casino de Oficiales ó al Club Unión ó al Country Club a la Boda de Juan Diego Flores. Luego, están las chicas más sensuales, quienes fueron con apretadas pantalonetas que les quedan sueltas y que tienen que subirse a cada instante y que dejan ver el calzón (hilo) de color oscuro que llevan en el interior, que no entendemos si la idea es mostrarlo o no mostrarlo; las que parecen prostitutas, por sus mini vestidos y las que van  muy abrigadas ó aquellas con el pantalón camuflado militar; de esas hay varias; las señoras en ropa juvenil, y las chibolas en ropa sesentera. Entre los hombres, abundan los pantalones jean y los zapatos tipo “Jhon Kelvin”, de esos en punta y de apariencia rara. Y los que fueron en shorts y zapatillas, con polo viejo y chompa amarrada al cuello. Los peinados ni que se diga, tenemos: los de pelo corto, los de pelo largo, los del peinadito en punta ó los pelados con motivos tribales, así como los de pelo corto estilo “soldado raso”, que debo suponer son soldados rasos de verdad, pero sin uniforme. Todos son gente normal, son gente buena, alegre, divertida desenfadada, la mayoría son gente que puedes ver en la ciudad, en los mercados o en las ferias, solo que no son la misma gente que va a los conciertos a los que usualmente voy, o tal vez sí, pero no los había visto antes. Y ésta vez, los vi. Los vi, porque no estaban mis amigos y conocidos, y entendí que el mundo es ancho y es ajeno, que el mundo da vueltas y que algunas veces, es bueno salir de tu zona de confort y explorar otras zonas, conocer otros lugares, otras gentes, entendí, que uno puede vivir en una burbuja muy pequeña, sin darse cuenta que hay todo un mundo que vive a tu lado en su propia burbuja, y ésta vez pude darme el lujo de ver de cerca, y no me arrepiento.

Cuando escribí la crónica no sabíamos del desenlace fatal de Edita Guerrero Neira, una de las voces principales de Corazón Serrano, y a quien le aquejaba un mal que finalmente le causó la muerte, hace solo unos días, y que en vez de bajarle las fuerzas a ésta agrupación, ha sido el impulso que les ha dado esa popularidad de la que hoy gozan. Descansa en paz Edita Guerrero, pues lo que hiciste en vida, y siguen haciendo, enorgullece a la mayoría de los peruanos. Luego de tu muerte, he podido oír tu música en todos los canales de televisión, he visto a una rubia argentina representar tu canción en un video. He visto a Mónica Delta defenderte, y defender a Corazón Serrano frente a la discriminación absurda y al racismo incongruente. Si antes escuché la música de corazón serrano, hoy la escucho aún más y en todos lados.

    



SUS OJOS ERAN TRISTES!!!

Sus ojos eran lánguidos, algo tristes diría yo; caminaba vacilante a la orilla de la acera que asomaba caliente por la hora, (casi las dos de la tarde), lo miré apenas… estaba distraído cruzando la pista de la mano de Isabella. Nos dirigíamos a la parrilla dónde las presas de pollo estaban asándose al calor de las brasas entre rojizo y blanco cenizo. Nos paramos ahí mientras esperábamos que nos sirvieran… reíamos, y calculábamos el lugar en el que nos sentaríamos a comer, total… eran carnavales y había mucha gente en el pequeño pueblito de Pachía. 


De pronto, un grito compungido salió de su pequeño ser, la llanta de un automóvil, acababa de pasar sobre su cuerpo; adolorido intentó pararse rápido, pero el dolor fue tan intenso que no pudo, el auto bajó la velocidad, al primer grito… pero no paró, continuó despacio, mientras que la segunda llanta pasaba nuevamente y muy despacio sobre su frágil cuerpecito…, como en cámara lenta, lo vi todo, ésta vez atento al desenlace, volvió a gritar ya sin fuerzas, y dobló su cuerpo en un vano intento de seguir viviendo, como aguantando el alma para no dejarla salir de su pecho; sus ojos eran tristes, tal vez algo lo aquejaba, que se yo. No pudo pararse, no pudo moverse, solo respiró agitado y con claro dolor, y luego dejó de respirar dejándose morir, sobre la pista caliente.

El auto, jamás se detuvo; el maldito chofer, prefirió pasar lento sobre el cuerpo, como para asegurarse de matarlo; luego aceleró y siguió su camino, mientras las miradas de los transeúntes lo miraban con desprecio mientras se alejaba. Maldito!!!; pensé, mientras cogía la cabeza de mi hija para que no siguiera viendo, aunque ya lo había visto todo; pegué su rostro a mi cuerpo como abrazándola, y protegerla de la desgracia, pero ya todo había pasado. Ella vivió la experiencia más cercana con la muerte a sus escasos cinco años.

Dos hombres se apiadaron del perrito, y entre ambos, lo cargaron para posarlo sobre el jardín a la sombra de un árbol, no para revivirlo, sino para que la muerte no lo coja en aquella pista caliente y lo termine de partir otro vehículo. Descansa en paz perrito, pues sobre el césped alcance a ver tu último suspiro.


Nota: (La foto no es mía, es una imagen de internet, no pude sacarle una foto al perrito real, no me atreví. El de la imagen se parece mucho)

¿Y TU COMO SERÁS DE PAPÁ?

lunes, 20 de enero de 2014


Ahora que esta de moda, todo el mundo escribe sobre el día del Padre. Cuando estábamos en mayo, todo el mundo hablaba del día de la Madre, a cada uno se le ocurría hablar o saludar a su Madre y ahora a su Padre... ¿es en realidad un buen momento para hablar de ellos?, la verdad no lo se, pero haber leído tanto acerca del tema en estos últimos días, supongo que me ha sensibilizado, y ahora quiero hablar no solo de mi Padre sino también de mi Madre.

Cuando llegó el día de la Madre no escribí nada sobre ella, no porque no tuviera cosas que escribir, o decir de mi Madre, sino porque pensé que todo el mundo lo haría y no me equivoque, igualmente pasó con el día del Padre. Mi Mamá tiene nombre de flor, y esto no pretende ser poesía, es la pura verdad, ella ha logrado llegar a ser mi mejor amiga, la verdad, no resulta difícil imaginarlo, pues seguramente pensarán, todas las mamás engríen tanto a sus hijos que son sus cómplices, y mejores amigos, pero la verdad, al menos yo creo eso... que es muy difícil ser amigo de tus hijos, la diferencia generacional se impone, y obviamente la responsabilidad de guiar y enseñar a tus hijos y de disciplinarios terminan a veces por crear una muralla imaginaria, pero en el caso de mi madre ésto no fue así. Y sin embargo, puedo decir que fue ella la que me dio muchas más lecciones en la vida, aún más que las que me pudo dar mi Padre, quien también me las dio pero de otro modo. Mi Madre si llegó a convertirse en mi amiga del alma, ¿cómo es tu amigo (a)?. Pues es esa persona en quien puedes confiar, a quien le puedes contar muchas cosas que no puedes confiarle a tus padres o hermanos, cosas intimas; es aquella con la que puedes disfrutar una simple conversación o puedes tomarte un par de tragos y gozar hasta el amanecer bailando en el living de tu casa, y si quieres y la dejan, sería buena compañía en la mejor discoteca, jajajaja algunos seguramente están imaginando a mi madre con pantalones de cuero y lentes oscuros montada en una motocicleta y no es así, Mi madre es más bien bastante convencional y moderada al vestir, pero es tan linda y tiene un espíritu tan joven que bien puede ser la abuelita de mis hijos, pero seguramente también llegará a ser su mejor amiga... Ella me enseñó acerca de la responsabilidad afirmando que dependía de mí, que cada cosa dependía de mí y que los golpes que me pueda dar serán producto de las buenas o malas decisiones que solamente yo tomaría; eso me hizo bastante independiente, pero también bastante responsable, pues ella había puesto toda mi vida en mis manos, me hizo más seguro, más maduro. Tengo una madre incomparable, ella y yo, como grandes amigos que somos, también hemos tenido diferencias, y nos hemos peleado por ellas, pero luego hemos limado esas asperezas y continuamos esa amistad eterna. Gracias Dios mió por darme la Madre que tengo.

Mi Padre en cambio no es mi amigo, él es y será siempre mi padre. Un hombre bueno pero lleno de prejuicios y experiencias que trata de volcar absurdamente sobre mi, él trató de darme lo mejor, las mejores enseñanzas, los mejores consejos, prohibirme todo aquello que pudiera dañarme, decirme su opinión sobre cualquier cosa, antes de escuchar la mía, pero... repito; él es un hombre bueno. A veces resulta incomprendido, su forma de ser no la entiende nadie, pero yo sí y lo respeto por eso, es un machista empedernido, pero con algunos chispazos de humanidad. Recuerdo que cuando era chico él pensaba que una mujer no debía trabajar, y que el hombre está en la obligación de proveer a la casa y obviamente la mujer está en la obligación de cuidar a los niños y la casa; Vaya que tuvo suerte al encontrarse a mi madre en su camino; hoy en cambio, piensa lo contrario, ahora la mujer debe apoyar y trabajar, pero sin olvidarse que es madre y como tal debe encargarse de la casa y de los hijos, en fin... Además, él es el jefe del hogar, es quien decide todo, es quien dispone el ¿qué?, el ¿cuándo? y el ¿dónde?... sin importar el ¿por qué?, su palabra es la última y definitiva; cuando dice no es realmente no. Al menos así es para él; ya luego sin saberlo él, podemos flexibilizar la situación, pero eso si, sin decirle o contradecirle por que él es el jefe, y eso debe creerselo siempre.

Mi Padre me enseñó como aprendió él... a las caídas. Cuando era chico me dolía ésta forma de ver las cosas, me ponía las cosas muy difíciles, y cuando llegaba a la meta no recibía una felicitación, sino una nueva meta que cumplir. Tuve que luchar mucho para estar a la altura de las circunstancias, siempre pretendía disminuir mis logros, y siempre me comparaba con algo o alguien que había logrado algo mejor. Un día me confesó que a él lo habían maltratado mucho en la vida; que la vida no le fue fácil, que mucha gente lo insultó y lo despreció en algún momento, y que esa fue su "MOTIVACIÓN" para llegar a ser lo que hoy es. Mi Padre es un empresario de éxito el día de hoy, digamos que no tiene problemas económicos serios, pero es un luchador incansable, y muy ambicioso... de dinero, de poder y de elogios. Él creyó que la motivación que yo necesitaba para ser grande era tratarme tan mal como a él lo habían tratado alguna vez, y debo confesar que a pesar de haber sido un proceso terrible, ahora que soy un adulto lo entendí y lo asumí... y efectivamente me ayudó a mejorar, a ser mejor persona, a ser ambicioso, tanto o más que él, pero en primer término para lograr su aprobación, para mi siempre fue muy importante lograr ser aprobado por él, y creanme no es tarea fácil.

Ahora he crecido; tengo en mi cabeza y en mi espíritu todas las cosas que aprendí de mis padres;de ambos; y soy una mezcla de ambos, ¿y como seré como padre?, yo creo que con todas sus ideas, creencias y limitaciones, ellos fueron muy buenos padres, a su estilo. Antes era muy fácil juzgarlos, pero ahora que tengo dos hijos, me pregunto ¿Y, cómo seré yo de papá?. Mi hijo mayor tiene cuatro años, esta por cumplir cinco en pocos días. Hace algunos días visite al psicólogo del colegio quien le había hecho unas pruebas y nos llamó para darnos el resultado; resultó que para él, soy un super heroe, recontra fuerte y cariñoso a la vez; resulta que soy a quien quiere más en toda su familia, obviamente mi esposa estuvo presente y no pudo disimular sentirse mal, pues es ella quien pasa más tiempo con él, y él siempre le dice que la quiere mucho, y la abraza y la besa, pero según el test, que era un dibujo y unas preguntas, yo estaba por encima de eso, debo decir que me alegré mucho pero quedé extrañamente sorprendido.

A veces quiero ser con él como fue mi Madre conmigo, y le digo que cada cosa que suceda dependerá única y exclusivamente de él, pero a veces soy como mi padre y le impongo las cosas que debe y las que no debe hacer, a veces soy duro y a veces muy blando...

En éste día del Padre, almorcé con mi padre y mi suegro, además obviamente de mi madre, mi hermana, mi esposa y mis hijos; mi papá estaba feliz, mi suegro y yo también. No recibí regalos, solo aquellas manualidades que obligatoriamente nos entregan nuestros hijos por el colegio, recibí un polo blanco que yo compré con las palmas de las manos de mi hijo en rojo y azul y una escritura bastante femenina que decía "Te quiero mucho" obviamente escrita por su profesora ya que mi hijo aún no sabe escribir, y de mi hija de siete meses recibí un saco hecho de corrospún imitando estar colgado en un gancho de ropa. Mi padre no guardó ninguno de esos trabajitos hechos por mi; yo, en cambio, ya me he puesto el polo y deliberadamente se lo hice ver a mi hijo, incluso me tomé una foto con él y el colgador de corrospún está colgado en un clavo en mi habitación, justo encima de la cuna de mi hijita, ¿estaré siendo diferente?; ¿seré un padre diferente?... Aún no lo se... Ser padre es todo un proceso, tiene un inicio pero no tiene un final, ya nunca más dejaré de ser "un padre"... Solo espero que cuando alguno de mis hijos piense en mi como su padre, piense sin lugar a dudas, que fui, que soy y que seré el mejor padre que pudieron tener.

Feliz día del padre!!!, a todos aquellos seres humanos que como mi padre, mi suegro y yo, nos metimos en la hermosa y dolorosa tarea de ser padres.

MICULLA Y EL MAPA DEL TESORO - CARLOS CANLE: ¿FOTOGRAFO Ó INDIANA JONES?

miércoles, 8 de mayo de 2013


Mi primera aproximación con él se dio una mañana de primavera, mientras miraba algunas producciones fotográficas en facebook y leía sus ácidos comentarios sobre cualquier cosa; por lo que decidí contactarlo. Unos meses después, en otra mañana similar pero mas soleada, me encontraba junto a otras treinta personas en la clase práctica del taller de fotografía que se desarrollaba en el museo ferroviario y actual estación del tren Tacna –Arica, atento a cada uno de los movimientos del fotógrafo Carlos Canle, mientras él revisaba con sigilo la antigua estación, desplegando una socarrona sonrisa cada vez que encontraba algo que le gusta.

Carlos Canle, es Director de fotografía, el lente 28 - 105 mm de su Canon 50D que aquella mañana pintaba el antiguo ferrocarril había pintado antes a infinidad de conocidas modelos de la farándula limeña como las de “Habacilar” y “Hola Perú” saliendo de éste último por situaciones personales, algo complicadas para él en ese momento. La extraña mezcla racial que corre por sus venas ha marcado su vida, y lo han convertido en un controvertido morocho de ojos claros y sonrisa ufana. Es hijo de Don Carlos Canle Audrito, empresario argentino de la industria inmobiliaria de su país, y la peruana Zelmira Aguilar, quien fuera conductora de TV en el programa “Perú Alma y Mundo que se emitía por Global TV y quien en Argentina se convirtió en la primera modelo negra en un país y en un tiempo en que la discriminación campeaba.

Sus amigos más allegados lo llaman “negro” y se siente orgulloso de serlo. Usa ropa de diseñador porque se la regalan y porque su vanidad y el entorno así lo piden; mientras camina deja ver en la parte trasera de sus blue jeans, el mango de una pistola calibre 38 SPL que carga siempre consigo, según él, por seguridad, pero que acaricia como un juguete. Los "dreadlocks" que muestra en facebook, habían quedado reducidos a rulos recién cortados, luego de la desaparición de su hijo.

Bajó del avión por la mañana del viernes 26 de noviembre del 2010, no pude ir a recogerlo personalmente solo pude verlo junto a mis amigos Herly y Betto, cuando fueron a desayunar las tradicionales y famosas empanadas Jiménez (“Ex Lira”) cuyo local queda en la Avenida 2 de Mayo de la ciudad de Tacna - Perú; fue entonces cuando lo vi fuera del campo virtual que te da el facebook; me llamaron la atención sus tatuajes; dos calaveras a cada lado del cuello y otros dos en las manos, que más tarde me enteré lo protegen de las almas que lo visitan, por ser médium, lo que me hizo pensar en las brujas de sama. 

Mientras conversábamos, cogió su réflex con disimulo, calibrándola hacia el suelo y disparó a quema ropa sobre una chola de polleras que tomaba una coca cola mientras comía su empanada, - ¿Sabes cuánto puede pagar Coca Cola, por una foto como ésta? - Nos dijo, sonriendo y como tratando de darnos una lección adelantada sobre semiología. Luego, de ello partimos rumbo al Monumento del Alto de la Alianza; al museo de la casa de Zela y finalmente al Gobierno Regional para obtener el permiso de la clase práctica en las instalaciones del histórico ferrocarril de Tacna.

Cuando llegó la hora de almorzar, decidimos llevarlo al Restaurant Campestre “La Glorieta”, sentándonos en una mesa de madera lo más lejana posible a los demás comensales, con techo de esteras y piso de tierra. Esta vez nos acompañaba Joselo, (reportero y camarógrafo del programa Kiosco TV) un programa de televisión local, quien nos ayudó con algunos auspicios para el taller de fotografía. Mientras almorzábamos se acerco un señor con pinta de chef, quien se presentó como el Sr. Yufra y dueño del local. Preguntó si nos estaban atendiendo bien, a lo que inmediatamente respondimos que si, en reciprocidad, ordenó se nos sirva una jarra de vino, el cual tomamos solo un poco, más por cortesía que por gusto. Al terminar de comer, se nos ocurrió devolver el gesto y agradecerle por sus atenciones acercándonos a su mesa, a un costado de la cocina. Yufra se paró de inmediato dejando a dos amigos que lo acompañaban en su mesa y mientras nos daba la mano muy efusivo, nos decía: - “las puertas de mi local estarán siempre abiertas para ustedes” – Con tono bonachón y algo alegrón por el alcohol. No se pueden ir sin probar el Pisco que envasamos nosotros mismos – siguió, más imperativo. Nos miramos las caras con desaprobación, pero el mozo ya esta terminando de abrir la botella y la alcanzaba junto a un vaso que compartimos entre todos. Carlos miraba la etiqueta de la botella, estupefacto, mientras sorbía sin chistar el pisco de su copa. Yufra se adelantó diciendo – son los petroglifos de Miculla…, hay un montón de esos aquí cerca nomás – continuó, como un gran conocedor. Y Carlos, con esa sonrisa típica y cogiéndose la cabeza incrédulo dijo en tono elocuente – Ustedes no saben lo que tienen aquí!!!, es el mapa de un tesoro!!! – afirmó. Todos nos miramos sorprendidos, entonces, empezó a señalar los gráficos en la etiqueta, dándole una connotación muy distinta a cada una de ellas, hizo diferencias de época en las figuras, nos señalaba por ejemplo una “equis” perfecta plasmada en la piedra, - esto es una corona de plata y esta otra es de oro - explicaba con pericial conocimiento; nos señalaba el río, nos leía los jeroglíficos dándole una connotación muy distante de la que nos enseñaron en el colegio; - Tengo que ir; tengo que ver esa piedra – dijo intenso mientras se tomaba otro sorbo de pisco puro. Entonces nos contó que además de ser fotógrafo profesional, era un buscador de tesoros. – ¿Como Indiana Jones? – Pregunte en tono sarcástico… a lo que él respondió con una sonrisa hilarante – si Indiana Jones viera toda la tecnología que tenemos mis compañeros y yo se volvería loco – Unas cuantas rondas más y estábamos camino a Miculla; nos despedimos cortésmente de Yufra pidiéndole que no saque la otra botella que ya estaba ordenando; bastante movido por el Pisco.

Mientras nos alejábamos de la ciudad, teníamos unos 20 minutos para conversar, mientras llegábamos al complejo Arqueológico de Miculla ó San Francisco de Miculla ubicado a unos 22 Km de Tacna, entonces Canle nos contó algunas historias como buscador de tesoros. Cuenta por ejemplo que al sur de Lima, un hacendado había dispuesto encontrar un “entierro” ó “tapado”, y para ello había contratado a un brujo, un curandero muy conocido de la ciudad, y a algunos de los amigos de Carlos; compañeros de búsquedas, en ese entonces no tenían tantos equipos como los que tienen ahora, tenían apenas su intuición y algún detector de metales, pero sobre todo tenían la sagacidad que se requiere para no morirse de miedo en la búsqueda de tapados y entierros cuyas leyendas cuentan muere el alma del que lo encuentra. Ellos habían ido en una combi y ya llevaban varios días buscando aquel tapado, habían hecho múltiples agujeros en la tierra, sin encontrar nada que realmente tenga un valor histórico o monetario, pero el curandero insistía que había algo, por lo que habían empezado a hacer un hoyo en el piso, justo en el medio de la sala de aquella vieja casona de madera. Al notar que necesitaban ayuda, decidieron llamar a Canle por teléfono y le pidieron que acudiera a la hacienda, así lo hizo llegando un par de horas después. Al acercarse al umbral de la enorme puerta de madera, divisó a un grupo de peones cavando la tierra de la sala; lo saludaron e inmediatamente le pidieron que visite la casa, conversó con el brujo y percibió que efectivamente algo se escondía en esa casa, pero no donde estaban cavando, así que empezó su propia búsqueda. Para hacernos entender la historia, nos explicó que además de ser buscador de tesoros y fotógrafo era “médium” y que sentía a las almas cuando éstas necesitaban ayuda. Continua su relato, diciéndonos que en su paseo por la casa sentía algo que lo llevaba otra vez hasta la sala; volvió a recorrer con la vista los costados de la sala, y se acercó a dos columnas de madera (vigas) que sostenían el techo a un costado de la sala, su idea era ir sintiendo el piso, pero al recostarse sobre una de las vigas percibió algo extraño; tocó una de las vigas cual si fuera una puerta.. (toc… toc… toc…)… y luego hizo lo mismo con la viga de enfrente, y sintió que una de las dos sonaba hueca, pidió un destornillador y preguntó si podía sacar la madera que tapaba esa viga, se lo dieron, hizo el enganche y jaló retirando de un tirón toda la madera, dejando al descubierto que la viga no era más que una madera hueca con espacios para colocar cosas, como una vieja repisa, la que estaba casi vacía, solo tenía un puñado de papel arrugado que Carlos sacó sin darle mucha importancia y lo tiró al piso mientras se asomaba a buscar el tesoro escondido que todos ansiaban. Antes de continuar, le pidió a uno de sus compañeros que a su vez le pidiera al hacendado lo llevasen a comprar una gaseosa helada, pues tenía mucha sed. Por unos minutos se quedó solo en aquel rincón de la casona, apenas lo hizo cogió ese cúmulo de papel que hacia unos minutos había tirado al piso como cualquier basura, y lo metió a su mochila aun sin ver su contenido y siguió buscando el tesoro. Cuando el hacendado regresó junto a sus compañeros bebieron las gaseosas y siguieron la búsqueda por unas horas más, sin ningún éxito. Se despidieron con la promesa de verse en otra oportunidad, subieron a la combi de regreso a Lima, sus miradas eran tristes y cabizbajas, habían estado ahí varios días y no habían encontrado nada, su última esperanza había sido Canle, y aun así no hallaron nada. Ya en la ruta a Lima; Carlos que iba en el primer asiento de la parte posterior se dirige a ellos y con su típica sonrisa, les dice, - ¿Cómo que no hemos encontrado nada?- mientras abría su mochila y sacaba ese cúmulo de papel envuelto ante la mirada estupefacta de sus compañeros. – ¿Que es eso?- preguntaron interesados mientras Carlos abría el estropajo. Dentro del papel había una especie de bolsa de cuero de animal, perfectamente cubierta y bajo esa piel varias medallas y pulseras de oro y diamantes de alrededor del año mil setecientos y algo; había un poco más de medio kilo en joyas antiguas en perfecto estado de conservación, las expresiones de los cinco amigos, aún las imagino y en mi mente visualizo a Carlos Canle con su látigo y su sombrero, pues la pistola ya la tiene. Esas joyas pudieron ser repartidas y vendidas, no lo se. Y, hasta pudieron servir para comprar parte de los equipos que tienen hoy. Tal vez pueda ser una exageración mía o de Carlos, lo cierto es que encontraron un tesoro y la historia fue genial.

Nos explica que hay varios tipos de buscadores de tesoros, algunos dejan su vida buscando un tesoro que jamás encuentran, como el “Santo Grial” o “El Dorado”, Carlos Canle es de aquellos que son felices de encontrar aunque sea una macuquina (moneda antigua) que lo haga feliz un instante, disfrutando cada uno de sus hallazgos; ahora mismo fue contratado como técnico en geoprospección (búsqueda con detectores de metales) en un Proyecto del cual, él mismo me ha pedido no divulgar y está seguro de encontrar el gran tesoro de los Incas escondido en túneles y bóvedas de hasta tres pisos de altura llenos de oro y joyas.

Cuando llegamos al museo de Miculla, nos dimos con la sorpresa de que la piedra que buscábamos y que tenía grabado el mapa del tesoro, no estaba de ese lado, sino que se encontraba al otro lado del camino, entrando por el balneario de Aguas Termales de "Calientes" rumbo a "Pallaguas", unos 15 o 20 minutos más a pie; quisimos ir, pero vestido con terno y corbata como estaba me desanimé, los demás también. 

Recorrimos el complejo cerca al museo; llegamos al puente colgante y regresamos luego de cruzarlo y ver algunas rocas. Ya en el museo vimos algunas piedras, fotos y replicas de los petroglifos, así que pudimos ver nuevas figuras, muy distintas al supuesto mapa del tesoro que vimos antes, y conocimos un poco más de esas señales; de pronto; Carlos divisó una piedra diferente, y era innegable, esas figuras no eran de la misma época… esos gráficos eran dibujos piratas. El Dios del agua, no era más que la representación de un pirata con un catalejo, y es que era obvio, los piratas llegaron aquí antes que Colón y que Pizarro y conocían a los indios mejor que nadie, eran sus amigos de aventuras y borracheras, eran su refugio, eran el lugar donde enterraban sus tesoros. Jack Sparrow existió y se llamó Sir Francis Drake, y también existieron John Hawkins y Jacob Clerk, apodado Jacques L´Hermite; todos piratas algunos de ellos asaltaban las costas y puertos de Arica y se refugiaban en el Perú en lugares como Tacna; Ilo y Moquegua.

La verdad, muchas cosas tienen sentido, y otras no, como que Francis Drake existió alrededor del año 1543 según wikipendia.org y Colón descubrió América en el 12 de octubre de 1492, es decir, existe una diferencia temporal de aproximadamente 51 años, pero buscando en Internet te pegas cada sorpresa, pues sobre el descubrimiento de America, encontré esta dirección  electrónica, que copio textualmente: http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/efemerides/octubre/conme12a.htm en donde han escrito lo siguiente: “SABÍAS QUÉ... Los vikingos llegaron a las costas del norte de América aproximadamente en el año 986, es decir, casi 500 años antes de que Colón "descubriera" este continente?”.

Luego de terminar cansados, sucios y embarrados hasta las rodillas, por haber recorrido el paseo de Miculla, y continuar con la corbata incólume sobre mi cuello, regresamos a la ciudad.

El curso empezó al día siguiente, y por la noche de aquel día, conocimos a otro buscador de tesoros. Esta vez propio, oriundo de ésta ciudad, con detector de metales y todo, pero más viejo y menos audaz, cuyos tesoros se encuentran guardados en los cajones de su casa y en un pequeño exhibidor con vidrio que tiene en la mesita de centro de su recibidor, donde muestra joyas aun sin limpiar, oxidadas por el tiempo, pero intactas; algunas de mucho valor, aunque no estoy tan seguro de que lo sepa o no, pues busca tesoros por placer, por el gusto de hallar el pasado en cada cosa y no por dinero. 

La pasión por la historia y el descubrimiento los apasiona. Mientras ellos conversan yo escucho, sentado en uno de los sillones del recibidor, tan cómodo, que casi me dormía y no por falta de interés sino por cansancio real, había caminado más de lo habitual y hacían dos noches que casi no dormía, pero antes de desfallecer sentado en aquel sillón me llamó la atención un libro; en ella se encuentran retratadas monedas de todos los tiempos y de todos los países del mundo. Lo hojeaba mientras oía más historias y de pronto divise una figura que se me hizo conocida, una equis perfecta en una moneda idéntica a la que vi en las piedras de Miculla, y las coronas de oro y plata, no pude más e interrumpí la conversación casi gritando – Carlos mira!!! – dije, sorprendido y más despierto que nunca, - es lo mismo que en Miculla – repliqué. Y él respondió en tono pausado; - ves…, mientras ustedes tenían en su cabeza una idea predeterminada sobre esas figuras dada por la escuela o la universidad, yo no tenía ese concepto, lo que yo tenía en mi cabeza eran precisamente esas figuras de monedas y marcas piratas; - entonces comprendí que todo esto podía ser real, la fotografía había pasado a un segundo plano, la búsqueda de tesoros sería nuestra próxima misión.


 



Carlos Canle, prometió regresar a Tacna para buscar el tesoro, junto a su equipo, ya se han frustrado dos fechas y supongo que ésta última será por un tiempo más prolongado, pues ahora forma parte de un gran Proyecto, a donde me encantaría viajar para fotografiar y reportear lo que descubran.



NOTA:  
(01) Las fotos usadas en éste post son algunas propias, otras de Carlos Canle, y algunas útlimas del muro de facebook de Alfredo Muñoz Najar (https://www.facebook.com/alfredo.munoznajarbarrionuevo), quien al parecer a encontrado el camino. 
(02) Esta nota fué escrita en el año 2011, y revisada nuevamente para la revista "EL ORNITORRINCO"; sin ser publicada aún.